jueves, mayo 25, 2006

¿Para quién eres?


Levanta la cara, es de mañana
Despierta perturbada
El sol le empaña la vista
Mientras no reconoce el cuerpo que se haya su lado
Que se muestra descompuesto, desorbitado
El es evidencia de una excesiva juerga que desencadenó
En alcohol, humo, carne y piel
Entonces, ebria, piensa…
Con quién se habrá ahogado en delirios de lujuria
Quién se apoderó de sus grandes caderas
Qué la sumió a la dejadez del va y ven de la cadencia ligera y húmeda
Del vicio exquisito de sentirse penetrada
De dejarse mojar por dentro
Hasta emitir el más agudo de los gritos y los gemidos
Hasta lograr recobrar la demencia de sentirse poseída
por demonios que la recorren de pies a cabeza
que la dejan hechizada a merced
de la felación que inunda los surcos
que se hayan entres sus piernas
En un éxtasis que desenfrena todos los sentidos posibles
Que pone rígido su pecho en flor
y liberan emociones escondidas en ese espacio que piden que guardes
Ahí…
donde se ocultan y habitan los más increíbles placeres
que nunca se había imaginado
pensando de esta manera
en lo absurdo que es privarse de ellos.

Es así...
que despierta y ebria,
postrada en la cama junto a ese cuerpo
que aún no logra identificar
en ese cuarto que según se pasa la mañana
se llena de más luz
mientras que ella
se vacía del sudor desprendido
luego de entregarse a mansalva
presintiendo el deseo de otra persona
al querer disfrutarla, gozarla hasta inundarse de ella
poder sentir el ardor de su hoguera vaginal
También se despoja del olor a humo que se cuela por su pelo
y de muchas otras sustancias
que la hacen abandonar todos sus pudores y todas esas reflexiones
que desde su niñez escuchó
esos sermones que siempre desacatan la forma de sentirse genuina,
Que encierran esas contradicciones que se vienen madurando desde etapas tempranas
En ese inmenso instante brota una sonrisa en su rostro
Lo que indica en su expresión, satisfacción
donde demuestra dominio ante la pretensión
de algunos al querer criticarla,
colocarla entre la infelices mundanas
que dentro de sus quimeras
no logran conseguir una paz y una felicidad
en el reino que no es seguro si existe
en esa sociedad donde debes asumir un rol
en la patética retórica de que debes ser como el montón
Así se enfrenta al mundo, a los prejuicios
Así puede lidiar con la mierda a la cual se siente expuesta
Así recuerda que vale más vivirse como una misma
y echarte un polvo con quien quiera
Que no poder reconocerse ante una libertad fabricada
por otros seres humanos que al fin al cabo
sentirse libres les cuesta

Sol Taína Cintrón Berdecía